El Universo Oscuro de la ciencia actual

Las galaxias se ha formado mediante fuerzas eléctricas y han desarrollado focos de plasma en sus centros, los cuales producen eventualmente enormes chorros (jets) de electrones. Los quásares evolucionan en compañía de galaxias. Las galaxias se agrupan en familias en las que quedan bien identificados los padres y los hijos. Las estrellas son “transformadores” eléctricos, no dispositivos termonucleares.
No existen las estrellas de neutrones ni los Agujeros Negros. No son más que ideaciones, parches, para que cuadren sus consideraciones y matemáticas gravitacionales en determinados hechos observados. No conocemos la edad de las estrellas puesto no se les aplica ninguna teoría de evolución termonuclear. Las supernovas son totalmente inadecuadas como fuente de elementos pesados. No sabemos la edad de la Tierra puesto que los relojes radioactivos pueden ser alterados por las potentes descargas eléctricas.
Las potentes descargas eléctricas que constituyen la fotosfera de una estrella crean los elementos pesados que aparecen en su espectro de luz. Las estrellas “dan a luz”, mediante procesos eléctricos, estrellas compañeras y gigantes planetas de gas. La vida es muy probable que se forme en el interior de plasma radiante que rodea a las estrellas enanas marrones.

La velocidad de la luz no es una barrera. La comunicación en tiempo real sobre distancias galácticas es posible. La anti gravedad es posible. El espacio no tiene dimensiones extras en las cuales retorcerse o donde los universos paralelos puedan existir. No hay energía de “punto cero” del vacío. La fuente de energía invisible en el espacio es eléctrica. La energía nuclear limpia está disponible a partir de sistemas nucleares catalíticos resonantes. La más alta energía está disponible en sistemas químicos catalíticos resonantes, más que en reacciones químicas usuales.
Las enzimas biológicas son capaces de utilizar catálisis nuclear resonante para transmutar los elementos. Los sistemas biológicos muestran evidencia de comunicaciones a través de sistemas químicos resonantes, los cuales conducen a la revolucionaria explicación física de la “Teoría de los campos mórficos” de Rupert Sheldrake.
No somos capaces de leer el genoma humano y decir si representa a una criatura con dos o con seis piernas, debido a que la información que controla el conjunto en sí es externa al ADN. Hay mucho más que química en la Vida.
Debemos tener la esperanza, bien fundada, de que no estamos aislados en el tiempo y en el espacio sobre una pequeña roca que orbita en torno a una insignificante estrella en una galaxia insignificante.
¡Nuestro futuro en un Universo eléctrico es ciertamente excitante!